La entrada de hoy es algo diferente a lo que os tenemos acostumbrados. Como amantes del motor, el poder asistir a un evento así es un privilegio y queremos transmitiros con pelos y señales cómo lo vivimos. Huelga decir que ni es un reportaje pagado ni Ferrari o el concesionario nos ha dado directrices para escribirlo. Estas palabras simplemente plasman las opiniones de un aficionado que ha podido disfrutar de cerca de una máquina de este calibre.


Marbella, 4 de junio. A las 17:30 de la tarde, bajo un Sol de justicia me encuentro frente a uno de los concesionarios con más tradición en la venta de coches de superlujo de España: C de Salamanca. En esta situación no puedo evitar pensar “¿qué haces aquí, Fran?” pues -lamentablemente- no suelo frecuentar estos sitios, sino que siempre ando entre quedadas, talleres y tandas. Pero lo de hoy era diferente, y no pensaba dejar escapar la ocasión. Al fin y al cabo,  ¿cuántas veces invitan a uno a la presentación de un nuevo Ferrari?.

La convocatoria es a las 18:00, así que como me sobra algo de tiempo me doy una vuelta por los alrededores del concesionario, a ver si puedo ver algo interesante desde fuera, sin embargo, apenas veo un par de coches aparcados. Parece que lo bueno está a buen recaudo.

Los minutos pasan y finalmente  nos permiten el paso al concesionario. El sitio es impresionante: la entrada da a un gran patio con un aparcamiento cubierto y varias dependencias que son los concesionarios individuales de cada marca y, finalmente, un gran taller.

En el aparcamiento cubierto ya se intuye el nivel de las máquinas con las que trabajan aquí: desde unos preciosos y elegantes Aston Martin DB9 y Vantage a un espectacular Ferrari F12 negro mate escoltado por un 512TR y un 355… pero sin ninguna duda uno de los coches más llamativos es el novísimo Bentley Bentayga, el cual tengo la suerte de poder ver por dentro y escuchar como suena gracias a la amabilidad de uno de los vendedores del concesionario. Justo a su lado hay un flamante y no menos espectacular Mulsane. En este patio hay maquinaria para todos los gustos, desde superdeportivos a las más lujosas berlinas y SUVs. GTC4_1Y, precisamente,  a un lado del patio veo algo que me llama muchísimo la atención: ni más ni menos que un espectacular BMW M3 E30 cabrio de estricta serie y con matricula original. No puedo evitar  admirarlo pese a estar acompañado por sendos Ferrari F12 y California a la izquierda y un Range Rover Evoque a su derecha… al fin y al cabo, soy un Street Runner y el M3 E30 es uno de los santos griales de la automoción, más aún si está en un estado tan espectacular de conservación.

Después de husmear por todos los concesionarios y deleitarnos con coches de la talla del Maserati Quattroporte, Range Rover long wheelbase o el Ferrari 488 Spider llega el momento que estábamos esperando: nos abren las puertas de la tienda Ferrari. Entramos a una sala de exposición cuidada al detalle: se nota que no son nuevos en este tipo de eventos. En el centro de la sala cobra todo el protagonismo un espectacular coupé shooting brake, color Rosso Fiorano Mica que realza cada ángulo de su carrocería y que además le otorga una elegancia sobresaliente: estoy ante el nuevo GTC4 Lusso. GTC4_2El coche sigue la misma filosofía que el Ferrari FF, al cual sustituye: Un larguísimo coupé 2+2 plazas de casi 5 metros de largo con un maletero “suficiente” para poder viajar con algo más que con lo puesto y con una comodidad que nada tiene que envidiar a otros coches más burgueses como el Bentley Continental GT. El GTC4  tiene una linea mucho mas refinada que su antecesor: el morro adopta la línea de las ópticas de los nuevos 488, California T y F12, más suaves que las angulosas del FF y el 458. El paragolpes frontal, al igual que el FF, también tiene una enorme entrada de aire que domina casi todo el ancho de éste, pero el diseño es más refinado y a la vez agresivo gracias a apéndices aerodinámicos en la parte inferior. GTC4_5El musculoso lateral ha ganado en elegancia también sustituyendo la salida de aire que incorporaba el FF por una branquia que me recuerda a las del 330 GTC y unas líneas más fluidas. La parte de atrás es, en mi opinión, donde más ha mejorado con respecto a su antecesor: la principal diferencia son las ópticas traseras. Los diseñadores han pasado del piloto individual a uno doble, más acorde con el diseño clásico de la marca. Otro detalle que marca la diferencia en la zaga es el alerón de visera que corona la parte de arriba del portón del maletero, haciendo que la caída del techo sea más liviana. En la parte baja de la trasera se aprecia un paragolpes con un gran difusor con triple rejilla y dos salidas dobles a ambos lados de éste. 

En definitiva, lo que más llama la atención exteriormente es lo bien que fluyen todos sus ángulos. En la marca de Maranello han conseguido que en su nueva creación, pese a ser un Gran Turismo, no se vea excesivamente grande ni aparatosa. Es un ejercicio de diseño impecable. GTC4_6Accedo al interior mediante una larga puerta sin marco, forrada interiormente por un cuero color camel de una suavidad excepcional. Al sentarme,  lo primero que me llama la atención es lo bajo que va el conductor para ser un coche con 4 plazas y de carácter “familiar”… al fin y al cabo, no deja de ser un Ferrari.  El asiento, un semibaquet del mismo cuero camel que la puerta es muy cómodo y , aunque parado, noto lo bien que sujeta. Pongo los pies sobre los pedales de aluminio y, pese a mi 1.90 de altura, el habitáculo se me hace muy confortable, desde la distancia de las piernas respecto al volante hasta la de la cabeza con el techo. GTC4_3Todo queda en su sitio para conducir cómodamente. Sujeto el volante de piel negra y, de nuevo, el tacto es excepcional. El volante multifunción, tal y como viene haciendo la marca en estos últimos años, aglutina la mayoría de los controles necesarios para la conducción, asegurándose así de que no sea necesario soltar las manos del mismo para nada. En él tenemos desde el botón de arranque y parada hasta los del manos libres, los intermitentes, el botón de ajuste de la suspensión y, por supuesto, las levas del cambio. El manettino sigue siendo el protagonista del volante, dándonos a elegir entre los diferentes modos de conducción: nieve, mojado, confort, sport y ESC desactivado. GTC4_8Como todo lo demás, el salpicadero está forrado de piel y aloja una pantalla central de 10 pulgadas que, a diferencia de otras que parecen una tablet metida con calzador (hola Mercedes), está perfectamente integrada y no se ve desproporcionada pese a su gran tamaño. Frente al asiento del copiloto el salpicadero integra otra pantalla donde se puede visualizar a todo color diversa información del coche, desde la posición del manettino hasta el cuentarrevoluciones y velocímetro.

Sigo observando detalles del salpicadero y encuentro pinceladas de Ferrari por doquier: los controles del climatizador bizona y la consola central -con una guantera de piel-  comparten espacio con los botones del cambio y el botón del Launch Control. A diferencia de a lo que solemos estar acostumbrados, entre los asientos también se aloja el hueco donde se inserta la llave del coche. En lo que respecta a los asientos traseros, me resulta especialmente llamativa la forma de estos: son prácticamente unos semibaquets que, al igual que los delanteros, sujetan perfectamente y son muy cómodos. Sin embargo, el espacio en las plazas traseras escasea, aunque teniendo en cuenta mi envergadura rara vez me siento cómodo en la parte de atrás de un coche. En Ferrari no se han olvidado de los pasajeros traseros: la consola central trasera incluye unas toberas del aire acondicionado y un reposabrazos. GTC4_7Antes de salir del coche aprovecho y acciono la palanca de apertura del capó delantero: no puedo irme sin ver el corazón de la bestia. Me dirijo al enorme capó de aluminio y lo levanto sin esfuerzo, pues se mantiene abierto mediante dos hidráulicos que me facilitan la vista de vano.

Aquí hay poco que ver: el vano está completamente tapado por plásticos a excepción de un único elemento: el motor. El GTC4 Lusso monta el mismo motor V12 de 6.3 litros de cubicaje del Ferrari FF, en esta ocasión potenciado hasta los 690 cv a 8000 rpm, que le otorgan al coupé una velocidad máxima de 335 km/h. Pese a que no nos dejan arrancarlo, tengo la suerte de que lo hace uno de los comerciales durante apenas unos segundos, sin embargo son suficientes para hacerme ensordecer: el sonido del monstruo de 12 cilindros es brutal, agudo y contundente, como debe sonar todo V12 de Ferrari. Un sonido que evoca los mejores años de la F1.

Tras admirar el motor me dirijo al maletero que, al igual que en el  FF, tiene una boca grande y de fácil acceso. De todas maneras, aunque es un coche más familiar que un Ferrari al uso, no destaca por la capacidad de carga de su maletero. Sin embargo, es más que suficiente para meter las maletas de 4 personas para un fin de semana (y, teniendo este coche, ¿a quién le importa tener que llevar un conjunto de menos?). El maletero está dividido en dos niveles e incluye una trampilla para esquís. GTC4_4Uno de los puntos en los que la marca del cavallino ha puesto más empeño es la tracción. Al igual que en su antecesor, ésta es integral (denominada  Ferrari 4RM-S) y se diferencia del anterior modelo en que éste incorpora un sistema de dirección en las 4 ruedas, como en su día hiciera Nissan en el 300ZX o Honda en el Prelude… salvando las diferencias. La tracción, junto con el diferencial electrónico al que Ferrari llama E-DIFF y acompañado de sus 690cv catapultan al Lusso hasta los 100km/h desde parado en apenas 3,4 segundos a pesar de sus 1790 kilos. Aunque su enfoque sea familiar, el coche tiene un rendimiento brutal: no deja de ser un Ferrari, y Ferrari no hace coches de paseo. GTC4_9Pese a no haber podido experimentar por mí mismo las sensaciones en movimiento de la nueva creación de los genios de Maranello me voy a casa con una sonrisa de oreja a oreja. Al fin y al cabo,  llevo la pasión por los coches en las venas.

Espero haberos podido transmitir una pequeña parte de las sensaciones que viví la semana pasada y que hayáis disfrutado de la lectura tanto como yo lo hice en la presentación.

 

Agradecimientos

Agradecemos al concesionario C de Salamanca Marbella la invitación y trato excepcional que recibimos.

Ferrari GTC4 Lusso

Motor:

– Tipo: V12 a 65”

– Cilindrada: 6262 cm3

– Potencia máxima de salida: 690 cv a 8000 rpm

– Par máximo: 697 nm a 5750 rpm

Dimensiones:

– Largo: 4922 mm

– Ancho: 1980 mm

– Alto: 1383 mm

– Peso en vacío: 1,790kg

– Reparto de pesos: 47/53

Prestaciones oficiales:

– Velocidad máxima: 335 km/h

– 0-100km/h: 3,4 segundos