Pocas personas pueden presumir de que su nombre sea prácticamente un sinónimo de una modalidad de conducción. Más difícil todavía es ganarse el apodo de Rey y que nadie tenga nada que objetar. En Keiichi Tsuchiya se cumplen ambas cosas.

Y es que nadie puede negar que lo que ha hecho por el drift no lo ha hecho nadie más. Sin los fondos necesarios para financiarse una carrera como piloto profesional, durante la década de los 70 calmaba sus ansias como hashiriya (corredor callejero) en las carreteras reviradas de montaña de Japón. Su estilo único de atacar las curvas le hizo ganar cierta reputación en algunos círculos. Aunque no era un profesional, su nombre empezaba a oírse en muchos puertos de montaña, donde los (todavía pocos) aficionados acudían con la esperanza de verle al volante de su otra mitad, su icónico Hachi-Roku.

Gracias a su habilidad y entrenamiento en las carreteras públicas con el tiempo pudo dar el salto a la competición profesional. Lejos de dejar de lado sus raíces, creó su propio estilo haciendo derrapes controlados en las carreras para dar espectáculo. Tal fue el impacto de ese nuevo estilo, hasta entonces asociado sólo a carreras ilegales en carreteras públicas, que a mediados de los 80 el nombre de Keiichi Tsuchiya estaba en boca de todos.

Fue entonces cuando varias revistas japonesas de coches se pusieron de acuerdo para pedirle que grabara un vídeo promocional mostrando su técnica en el paso de montaña donde perfeccionó su técnica, Usui.

La cinta, conocida como Plupsy, vio la luz en 1987, y le costó cara a Tsuchiya: dado que era un piloto federado y en el vídeo se le veía haciendo drift en carreteras públicas, fue acusado de conducción temeraria y se le retiró la licencia de piloto.

(Plupsy, la cinta que le costó a Keiichi Tsuchiya su licencia)

Pese a lo sucedido, la gente no olvidó lo que le había visto hacer. Por primera vez alguien había introducido el drift en los circuitos y, de alguna manera, lo había legitimado como deporte. Además, Plupsy supuso un antes y un después en la escena ilegal japonesa. De la noche a la mañana, todos los jóvenes querían ser como el Drift King a bordo de su Toyota AE86. Concretamente, este:A principios de año volví a Japón con la intención de aprender más acerca de la cultura del motor que tienen allí.Ya había estado en 2015, pero esta vez iba a ser diferente, pues me iba a dedicar exclusivamente a los coches.

Entre los sitios que visité está TEC-ART’S, una empresa familiar dedicada en cuerpo y alma al Toyota AE86. De camino al taller iba con la idea de encontrarme coches increíbles, pero lo que no me imaginaba es que al doblar la esquina me encontraría con el Hachi-Roku personal de Tsuchiya.Sobre TEC-ART’S os hablaré en un próximo artículo porque no me quiero dejar ni un detalle, pero podéis imaginar que para que sean el único taller que toca el coche de Tsuchiya, deben ser muy buenos en su trabajo.

Y no sólo buenos, sino también amables. No recuerdo el tiempo que estuve parado delante del coche admirando todos los detalles, pero debió ser un buen rato, ya que uno de los mecánicos salió del taller riendo, llave en mano y señalando al coche mientras asentía con la cabeza y me decía “dorifto kingu”. Sin darme cuenta, tenía la llave en la mano. No tenía nada de especial a simple vista, excepto un llavero con la palabra KING escrita.¿Y qué es lo que se esconde bajo el inconfundible capó de carbono verde?

Todo un Frankenstein. Un 7A-FE al que se le ha instalado la culata de un Corolla AE111, el 4A-GE Black-Top, el “pata negra”.Durante sus años conduciendo para Toyota, Tsuchiya trabajó codo con codo con un mecánico de TRD (Toyota Racing Development), Tadao Sakurai. Él era el único que tocaba su coche, y lo ajustó buscando lo que consideraba un equilibrio perfecto entre potencia y manejo, y pudo plantar cara a coches de mas caballos durante muchos años. Cuando el señor Sakurai murió, Tsuchiya dejó su coche en manos de TEC-ART’s y decidió hacer caso a la propuesta del taller de eliminar el motor original, de 1.600cc e instalar una versión de mayor cilindrada (1.800cc) que han dejado al 86 justo por encima de los 200 caballos con un par de 225 Nm a 4200 rpm.

Sin embargo, aquí no acabaron las modificaciones. En la admisión se pueden ver las ITBs, hechas por TODA. En TEC-ART’s también cambiaron todo el sistema de suspensión del coche por uno propio, igual que hicieron con el sistema de escape.En cuanto al exterior, este Trueno lleva unas Work CR-01 de 8.5 pulgadas de ancho y 15 de diámetro. Además, pese a que esta unidad es un restyling, lleva el parachoques frontal del modelo original, algo más grande, al cual le han pintado sólo la parte superior del color de la carrocería. Un alerón TRD integrado en el maletero remata la parte trasera. Lo cierto es que es un detalle sin importancia pero le da un toque muy diferente, aunque lo que más destaca es, por supuesto, el capó aligerado de fibra de carbono en color verde translúcido, casi tan icónico como el mono verde que usa Tsuchiya para conducir.Lo cierto es que el coche impresiona, no sólo por lo que representa, sino porque incluso a simple vista se ve un coche perfectamente equilibrado, en el que se pueden hacer kilómetros a ritmo normal si se quiere para después darse una alegría en alguna carretera secundaria. Prueba de ello es que por dentro no hay cables colgando, el salpicadero está en su sitio, tiene los relojes perfectamente integrados… Sólo unos backets Bride (con la inscripción King, por supuesto) hacen darse a uno cuenta de que este coche no sólo sirve para ir de paseo.Pero lo que de verdad me impresionó es que cualquiera puede tener uno. En TEC-ART’S ofrecen la posibilidad de adquirir el pack “Keiichi Tsuchiya AE86 Street”, que como su propio nombre indica, consiste en instalar exactamente las mismas piezas que lleva la unidad de Tsuchiya. Y no, no es posible encargar las piezas en otro sitio y hacerlo en casa. Muchas de las piezas que instalaron en el coche original (suspensión, escape…) son artesanales, y no las vende nadie más que TEC-ART’s. Por 22000€, el kit puede parecer excesivo, pero ya habéis visto lo que ese coche puede hacer en manos de alguien con la habilidad suficiente…


BONUS

Drift Bible con Keiichi Tsuchiya como protagonista, probablemente el vídeo que más veces haya visto en YouTube.

LISTA DE MODIFICACIONES

MOTOR Y TRANSMISIÓN

  • Culata AE111 rebajada
  • Bloque 7A-FE
  • Árboles de levas TEC-CAM 264 (hechos en colaboración con TOMEI)
  • Muelles de válvulas reforzados TODA
  • Pistones forjados Koizumi Shokai de 82Φ
  • Cigüeñal equilibrado
  • Bielas TRD
  • Espaciador del cárter TEC-ART’S
  • Trompetas TEC-ART’s
  • Inyectores TEC-ART’s
  • Set de poleas de aluminio TEC-ART’s
  • Alternador TEC-ART’s
  • ECU MoTeC M84
  • Coil on plugs TEC-ART’s
  • Soportes de motor TRD
  • Silentblocks de poliuretano TEC-ART’s
  • Embrague monomasa de carbono TEC-ART’s stage 2

ESCAPE

  • Sistema de escape Street Premium Muffler Tsuchiya TEC-ART’s
  • Colectores 4-1 TEC-ART’s EX Manifold Type-F
  • Catalizador OEM AE111

SUSPENSION Y TREN DE DIRECCIÓN

  • Roscadas TEC-DAMPER TYPE-Aragosta exclusivas de TEC-ART’s (muelles de 8k delante y 9k detrás)
  • Estabilizadoras TRD

FRENOS

  • Discos DIXCEL slit rotor SD
  • Pastillas ENDLESS CC-Rg

EXTERIOR

  • Capó de carbono teñido
  • Paragolpes frontal AE86 Zenki
  • Alerón TRD
  • WORK Meister CR01 8.5J +3 delante y detrás

INTERIOR

  • Relojes DEFI
  • BRIDE Gias II Keiichi Tsuchiya KING version (conductor)
  • BRIDE Stradia II Keiichi Tsuchiya KING version (pasajero)