Este Diciembre pasado decidí que, por una vez, no quería pasar frío. Así que opté por organizar una escapada para evitar las bajas temperaturas de esas fechas en Barcelona y pasar un fin de año más caluroso. El destino elegido fue China y, como viene siendo costumbre en mis viajes, al planear la ruta también organicé una escapada a Hong Kong para empaparme de la cultura automovilística de la zona.Al llegar, una de las primeras cosas que saltan a la vista es que es una región de contrastes. Coches y autobuses que expulsan cantidades ingentes de gases por sus sistemas de escape comparten asfalto con una legión de Tesla Model S, el coche de moda en la zona. Dado que el gobierno grava con unos impuestos altísimos los coches nuevos (en algunos casos incluso superando el 100% del coste del propio vehículo) como medida para intentar frenar la contaminación que afecta a la zona, la propuesta de Elon Musk de un vehículo totalmente eléctrico, unida a que -de momento- el gobierno no aplica ningún impuesto sobre los vehículos sin emisiones, ha cautivado a los hongkoneses.

A este hecho hay que añadir que Hong Kong no deja de ser una región con calles estrechas, asfalto en malas condiciones y un tráfico que pone los pelos de punta. Por eso tiene todavía más mérito que haya personas que, pese a tener todo en contra, sigan haciendo lo que les (y nos) gusta: coches que van contra todo lo racional y que para la mayoría de las personas no tienen sentido alguno.

Dentro de esta categoría, si hay un nombre propio que destaca en la isla es ReinART.Design. En este taller, fundado por un grupo de amigos, se propusieron ser la referencia del widebody en Hong Kong. Aunque también hacen otro tipo de trabajos como instalación de sistemas de admisión y escape aftermarket o reprogramaciones, fue su pasión por las modificaciones estéticas lo que hizo que consiguieran convertirse en la sede de RAUH-Welt Begriff en la zona.

Y la verdad es que no han perdido el tiempo. Con 6 RWB ya en las calles de Hong Kong y unos cuantos más programados para este año, RAUH-Welt HK es una de las sedes más importantes de la marca de Nakai-san en el mundo.

Con esos antecedentes, tenía claro que no me podía marchar de allí sin conocer el taller de primera mano. Y tras contactar con Justin, uno de los fundadores, concertamos una visita.

El local está situado en la bahía de Kowloon, y por la zona se pueden ver algunos otros talleres con coches de alta gama. Sin embargo, es sólo en RA.D donde se pueden ver coches como Poison, la última creación de Nakai-san. De hecho, era tan reciente que todavía llevaba placas de matrícula provisionales. Al saludar a Justin nos explicó que ese mismo día una revista local iba a hacer un reportaje al coche y el dueño lo había cedido para esa mañana.El espacio es algo que escasea en Hong Kong, y en el taller aprovechan hasta el último centímetro. En el tour que nos hizo Justin, pudimos ver, entre otros proyectos en los que han trabajado, el coche de la tienda, un MINI con kit widebody Liberty Walk.Siguiendo con la temática (¿no os había dicho que están locos por los kits de ensanche?), tenían listo para entregar un Ferrari 430 que también había recibido el tratamiento Liberty Walk. Personalmente siempre he pensado que un Ferrari ha de ser rojo, pero he de admitir que verlo en negro mate, junto con los detalles en carbono, lo hacían parecer mucho más amenazador. El look lo completaban unas llantas PUR LX22.V3 en 20”. Y donde me quedó claro que, al fin y al cabo, la empresa sigue siendo un proyecto entre amigos fue en la parte de arriba del local, que hace las veces de oficina y showroom… A la vez que de centro de ocio cuando cierran la persiana del taller.Mientras Justin nos enseñaba la zona, vi una pieza en una esquina en un color que me resultó muy familiar:Una parte de Tiffany, mi RWB preferido. No sé si es por el color, por el increíble vídeo de su creación (que he visto mil veces) o por el conjunto, pero siempre me ha encantado. También le tengo especial cariño porque es el coche que me abrió las puertas de RAUH-Welt Begriff. Recuerdo hablar con Fran cuando compré los billetes a China de que había contactado con Justin y había accedido a que hiciéramos un reportaje a Tiffany. En aquel momento, Naiara (nuestra video maker) y yo aún no habíamos visto ningún RWB en persona. Desde entonces, hemos podido asistir en directo a la creación de Hibiki, el primer 964 de Reino Unido, ver a Tiffany y a Poison, conocer a Nakai-san en persona y ser invitados por él a pasar una semana en su taller de Japón, haciéndonos sentir parte de su familia. Y no os imagináis lo que tenemos preparado para este año.

Lamentablemente, Tiffany estaba fuera de servicio, ya que en estos momentos le están instalando un compresor y una reprogramación de la ECU a juego. Estoy deseando poder ver cómo se comporta después de los cambios.Mientras deambulaba por el taller haciendo fotos a todo llegaron los fotógrafos de la revista, así que empezamos a recoger ya que la sesión de fotos estaba planeada en otro sitio. Lo que no nos esperábamos es que Justin nos invitase a ir con ellos y aprovechar las localizaciones en las que iban a hacer el reportaje para sacar nosotros también algunas fotos. Obviamente no nos lo pensamos ni un momento… pero lo que tampoco nos esperábamos es que el coche que nos iba a llevar fuera un X6 Hamann.La primera localización fue un parking con unas vistas espectaculares del puerto y los rascacielos de la bahía. Lamentablemente no pudimos estar mucho tiempo allí, ya que también se estaba filmando un videoclip a la vez y el equipo de grabación necesitaba todo el espacio disponible, por lo que fuimos a buscar otra localización menos urbana. Como decía antes, tener un vehículo así en Hong Kong requiere pasión por la cultura del automóvil… y también nervios de acero. Coches tan anchos distan mucho de ser ideales para el tráfico y carreteras locales.La segunda localización elegida fue la Monkey Mountain a las afueras de la ciudad, y mientras llegábamos al punto de encuentro el estruendo del flat six de Poison hizo que los vecinos de la zona se acercaran a ver qué pasaba.La verdad es que las llantas Brixton Forged que monta este 993 le quedan estupendas, y además son un soplo de aire fresco respecto a las Work personalizadas que suelen montar la mayoría de RWB. Justin nos contaba que están muy satisfechos con esta marca, tanto, que hasta las monta en Tiffany, su coche propio. A veces las cosas no salen como uno espera. En este caso, un plan que empezó como una visita rápida al taller para ver a Tiffany en persona acabó con un reportaje fotográfico en toda regla, modelo incluida, a Poison, un coche que cuando hablé por primera vez con Justin ni existía, por el puerto y las montañas de Hong Kong que duró hasta bien entrada la tarde y que nos dejó agotados y sin haber probado bocado hasta la hora de la cena. Sin embargo, no cambiaría ni un ápice de lo que vivimos ese día por nada del mundo.


BONUS SHOTS

Ya os había dicho que en la zona donde está ReinART.Design abundaba lo bueno…